Algunos eruditos en el estudio de la Biblia refieren que esta carta no se ha perdido sino que corresponde a la conocida como Epístola a los Efesios. La Epístola a los Efesios en realidad no está dirigida a congregación alguna se ha supuesto facticamente que esta dirigida a esa congregación de cristianos del siglo I. Por lo cual esta epístola escrita por Pablo con el título tradicional "a los Efesios" fue dirigida "a los santos que están... y fieles en Cristo Jesus", los mejores manuscritos antiguos como Vaticanus y Sinaiticus omiten las palabras en Efeso.Tampoco está en el Fragmento Muratori y Orígenes y Basilio el Grande omiten referirse a esta carta o epístola como enviada a los efesios. Refuerza esta hipotésis el tenor de la epístola, incluso no esta dirigida a Iglesias constituidas como la epístola a los Filipenses, sino a un grupo de cristianos en constitución, siendo que en Efeso había ya una iglesia constituida en esa época (Hechos de los Apostoles Capítulo 20). Si continuamos con el análisis, vemos que el mismo mensajero Tiquico llevó la carta a los Colosenses y que al final de esta carta dice lo siguiente: Saludad a los hermanos en Laodicea, y a Ninfas y a la Iglesia que está en su casa, y cuando fuere leída ante vosotros la carta, haced que también en la iglesia de laodicenses sea leída, y que vosotros leáis la que viene de Laodicea (Colosenses 4:15-16). El mismo mensajero llevaba las dos cartas para ser leída en dos ciudades distintas, Laodicea y Colosas. Según el papa Gregorio I, Bellarmin y otros la dan por perdida. Según Pablo Besson pone argumentos para identificar a la carta conocida como a los Efesios como la de los Laodicenses.